TOMAS FALSAS

Después de tres horas de gala y ante miles de miradas expectantes repartidas por todo el mundo, se producía el momento más esperado de la noche del domingo. Llegaba la hora de conocer la mejor película del año, en uno de los eventos más esperados a nivel mundial.

La anécdota vivida en los Oscar, ya forma parte de la historia del cine, una historia que nadie querrá volver a vivir. Hoy en #luegomurphy hablamos de que podemos aprender de este gran error para lograr que la comunicación en vivo y en directo no pierda la eficacia ante una situación así.

El pasado domingo vivimos uno de los momentos más temidos por las marcas, un error en directo que pueden llegar a hacer tambalear el valor de una compañía durante un evento de gran envergadura.

Lo que hoy ya se ha convertido en una anécdota, no deja de ser una crisis para los organizadores de los Oscar y todas aquellas empresas implicadas en la ceremonia. Un error que les acompañará en las próximas ediciones.

Ante una confusión así, las marcas, sin apenas hacer nada, se ven arrastradas a un conflicto de comunicación en el que deben reaccionar rápidamente ofreciendo una respuesta eficaz a este problema en el que se ha visto envueltos.

La velocidad con la que estas situaciones se propagan por Internet, haciéndose eco a través de las redes sociales, provoca que sea imposible que una equivocación, ya sea mínima o no, pase completamente desapercibida.

Por muy complicado que resulte, una vez que reconocemos un fallo, lo primero que debemos hacer es entonar el mea culpa. No debemos olvidar que detrás de cada acción se esconde una persona y que debemos asumir las responsabilidades y las consecuencias de cada acto.

Pretender disimular, tratar de esconder un error o culpabilizar a otros implicados, derivará a un problema mayor en la que los usuarios perderán toda la confianza que tienen en la marca. Por ello, ante situaciones así la mejor respuesta es la sinceridad.

Esta anécdota no sólo se ha hecho con la portada de todos los medios impresos, sino que no ha pasado desapercibida en las redes sociales, donde ha protagonizado divertidos memes.

Claro está que nadie quiere atravesar por una situación así, sin embargo, las marcas deben ser capaces de gestionar el error explicando lo que ha ocurrido y por supuesto, haciendo que el público forme parte de la conversación. No está de más, reconocer el propio error con humor para restar importancia al asunto.

Desde #luegomurphy nos interesa conocer vuestra opinión. ¿Creéis que, si las marcas reaccionan adecuadamente, pueden obtener una ventaja ante una situación como esta?


OUTTAKES


After three hours of gala and before thousands of expectant eyes spread all over the world, it was the most anticipated moment of the Sunday night. Came time to learn about the best movie of the year, in one of the events most eagerly awaited around the world.

The story lived at the Oscars, is already part of the history of the cinema, a story that no one will want to relive. Today in #luegomurphy talk that we can learn from this mistake to achieve that live communication does not lose effectiveness in a situation so.

Last Sunday we live one of the most feared by the brands, a mistake live that they can do sway a company’s value during a major event .

What today already has become a story, no longer a crisis for the organisers of the Oscars and all those companies involved in the ceremony. An error that will accompany them in future editions.

Before a confusion as well, the marks, without hardly doing anything, she is pummeled to a conflict of communication that must react quickly offering a response effective to this problem which has been wrapped.

The speed with which these situations are propagated by internet, echoing through the social networks, caused it to be impossible that a mistake, either minimum or not, pass completely unnoticed.

Very complicated resulting, once we recognize a judgment, first thing we must do is sing the mea culpa. We must not forget that behind every action hides a person and must assume the responsibilities and theconsequences of each Act.

Trying to hide, trying to hide an error or blame others involved, will lead to one bigger problem in that users will lose all confidence in the brand. Therefore, in situations so the best answer is sincerity.

This story has not only made the cover of the print media, but it has not gone unnoticed in the social networks, where starred in funny memes.

It is clear that no one wants to go through a situation as well, however, brands must be able to handle the error explaining what has happened and of course, making the public part of the conversation. It is not more, recognize own mistake with humor to downplay the matter.

From #luegomurphy we want to know your opinion. Do you think that, if the marks react properly, they can get an advantage in a situation like this?

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